lunes, 4 de julio de 2016

SUSPIROS DE MERENGUE

El padre de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo: ‘Cómetelo, que está muy rico‘. El niño tomó dos cucharadas y le contestó: ‘Papi, tú y yo tenemos gustos distintos‘.



Hoy me he topado con esta frase y no he podido dejar pasar la oportunidad para que encabece esta entrada.

Seguro que Manu (y espero más de uno) no responderá lo mismo delante de estas delícias de clara de huevo y azúcar. En la antigüedad se comía para apaciguar el hambre a media tarde (esa comida que hoy conocemos como merienda). ¿Os animáis a preparar este picoteo tan dulce?





SUSPIROS DE MERENGUE





INGREDIENTES

·         3 claras de huevo L
·         70 grs de azúcar glas
·         40 grs de azúcar blanco
·         ¼ de cucharadita de crémor tártaro
·         Unas gotas de limón
·         Colorante en gel violeta (opcional)



PREPARACIÓN

1.       En el bol de la batidora ponemos las claras, el crémor tártaro y las gotas de limón (puedes usar, si lo prefieres, una de las dos cosas solamente) y comenzamos batiendo a velocidad media.
2.       Cuando las claras espumen y empiecen a ponerse blancas, incorporamos el azúcar poco a poco y subimos a velocidad alta. Continuamos batiendo hasta conseguir un merengue bien firme y brillante. Para comprobar si está listo, introducimos una espátula de silicona y lo levantamos. Si se forma un pico firme, que no cae, está listo.
3.       Añadimos el colorante, poco a poco, a nuestro merengue y mezclamos con movimientos envolventes cuidando de no desestabilizar nuestro merengue.
4.       Una vez conseguido el color deseado, precalentamos el horno a unos 100º y preparamos una bandeja apta para horno con papel sulfurado.
5.       Introducimos nuestro merengue en una manga pastelera con boquilla rizada y vamos formando montoncitos directamente sobre la hoja de papel sulfurado. No hay que dejar demasiado espacio entre ellos; basta que no se peguen unos a otros.
6.       Horneamos durante aproximadamente una hora y media (depende del tamaño necesitarán más o menos) y comprobamos que se despegan bien del papel.
¡NO ABRÁIS EL HORNO HASTA EL FINAL SINO SALDRÁN CRAQUELADOS!
7.       Dejamos enfriar completamente dentro del horno apagado, preferiblemente hasta el día siguiente.
8.       ¡A disfrutar!


"Una verdadera delicia para el paladar"

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